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Historias de Éxito – 29/6/2023

Invitaciones y Amistad

Las invitaciones que marcaron la diferencia en las vidas de Abril y Ari.

En la vida, los encuentros y las amistades pueden tener un impacto profundo y significativo en nuestro camino espiritual. A través de las historias de Abril y Ari, podemos apreciar cómo la influencia de la Iglesia y la participación en seminario han desempeñado un papel crucial en su fortalecimiento espiritual.

Así lo cuenta Abril: «Con Ari nos conocemos desde las primaria. Desde chiquita supe que Ari era miembro de una religión pero no sabía exactamente cuál. Pasaron los años y empecé a entenderlo más, pues tuve curiosidad de que se levantara temprano los domingos. Me comentaba que iba a la capilla, que tenía actividades con su barrio y cosas así. Un día me invitó a una actividad y me gustó bastante. Desde ese momento me invitaba a las actividades, incluso me invito a quedarme en su casa a dormir para que un domingo pudiese asistir a la capilla y así fue como conocí en 2022 mas sobre la Iglesia. Empecé a asistir más los domingos y después asistí a seminario. Se tenía que ir temprano. Con intriga le empecé a preguntar más sobre que hacían ahí . Cuando Ari me invitó a ir a seminario, le dije que no, porque había que levantarse muy temprano, pero después de tanto hablar me convenció y fuimos juntas. Ese día estaba nerviosa porque no sabía cómo era. Cuando salimos le dije a Ari que me gustó, que estaba «copado», entonces fui dos veces más. Tuve las charlas con los misioneros. Al principio me costaba entender pero con Ari y su familia entendía mejor todo. Después de mucho pensar tomé la decisión y me bauticé. Ahora estoy asistiendo a seminario; está bastante bueno. Si te gusta, no cuesta nada levantarse a ese horario.»

Así lo cuenta Ari: «Conozco a Abril desde la escuela primaria. Ya en la secundaria, ella sabía que yo asistía a la iglesia y la invité a varias actividades. Le gustaron y la pasó bien. También la invité a asistir algunos domingos. Íbamos a la iglesia aunque ella no se involucraba mucho. El año pasado le hablé de seminario y le conté sobre algunos temas que aprendía en las clases. Ya que la veía en la escuela a la mañana, empezó a hacerme preguntas sobre qué opinaba la iglesia sobre ciertos temas por curiosidad. Yo averigüé y le contesté. Cuando se quedaba a dormir en mi casa la invitaba a ir a seminario conmigo. Le costó responder porque era temprano para ella, pero dijo que sí. Asistimos a varias clases y le gustó. Asistió regularmente a la iglesia y empezó a tener charlas con los misioneros en mi casa. Mi familia y yo la ayudamos en cosas que no entendía muy bien. El 4 de diciembre se bautizó y actualmente estamos asistiendo a seminario juntas.»

Los testimonios de Abril y Ari nos muestran cómo seminario puede ser un pilar fundamental en la vida de los jóvenes, brindando conocimiento, respuestas y fortalecimiento espiritual. Estas experiencias no solo han transformado sus vidas, sino que también han consolidado su amistad.